Le dio al equipo universitario puntos que, a la postre, significaron un gran aporte para conseguir el superliderato general del Torneo Apertura 2003, a la par del Tigres.
Con su alma goleadora, el "Kikín", nativo de León, Guanajuato, no baja los brazos en el intento de ser uno de los mejores romperredes de la liguilla.
Todavía no empieza 'la fiesta grande' del futbol mexicano, pero desde ya prepara su mejor repertorio para alcanzar su objetivo.
No obstante, de antemano manifiesta que "en Pumas lo más importante es el equipo". Jugar en conjunto agrega- es la base para que Pumas esté en donde está.
"Nuestro objetivo de siempre es ser protagonistas y campeones, y es lo que trataremos de hacer".
-¿Estás preparado para entrarle a la carrera de goleadores de la liguilla, como el colombiano Gabriel Rey (Atlante)".
"Claro, hacer goles es lo que me corresponde como centrodelantero. Esperemos en Dios que se me den los goles".
Fonseca marcó seis goles en el torneo regular, y tres de ellos los hizo de un jalón: tres al Veracruz, cuando Pumas lo que más necesitaba eran puntos y los tres se consiguieron en el puerto jarocho.
EMBALADOS
Considera Fonseca que el fuerte cierre que tuvo en el torneo regular, se reflejará en la liguilla.
"Tenemos mucha confianza en nosotros. Estamos muy tranquilos y hemos trabajado muy bien. Bajo esas bases confío en que todo nos saldrá muy bien".
A pregunta expresa que le da igual que Pumas sea favorito o no lo sea.
"En esta ronda a veces los favoritos no llegan a ningún lado y los que no son favoritos son campeones. Lo que me encantaría es que cualquier rival que no toque en las finales (Necaxa, Chivas o Toluca) entren a Ciudad Universitaria y les pese jugar aquí".
SUS INICIOS
En la Primera División, Fonseca tuvo su presentación en el equipo La Piedad, cuya franquicia ahora es el Querétaro.
Le dirigió el técnico Víctor Manuel Vucetich, quien ahora está en el timón del Pächuca.
Vucetich fue, prácticamente, quien le dio su primera oportunidad y le enseñó a adquirir confianza en sí mismo.
El resto lo puso él, con sus cualidades futbolísticas, con su hambre de triunfar.
Con esos ingredientes dio el salto a Pumas, un equipo al que quiere aún antes de ser contratado por esta institución.
Su hermano mayor, quien ya murió, era fiel seguidor de los universitarios. Y aunque no es momento para ponerse triste, recuerda que cuando murió llevaba puesta la playera de Pumas.
SU LEVANTÓN PERSONAL
En el primer torneo, el "Kikín" jugó apenas 60 minutos. Y ahora comprende que así haya sido.
"Todo tiene un proceso. Yo llegué de repente al equipo, sin haber hecho pretemporada. Cuando platicaba con Hugo me decía que yo no estaba en el ritmo de mis compañeros, y era verdad", reconoce.
Pero los buenos momentos se iban acercando. En el anterior Torneo Clausura 2003 comenzó a ser la delicia de los aficionados. Sus apariciones en la cancha primero fueron fugaces. Después fue haciéndose imprescindible en el conjunto, aunque los buenos momentos que más le distinguen son como relevo.
Hoy en día cuenta con toda la confianza de Hugo, quien lo considera titular.
LA PROYECCIÓN
Encontrarse en un estado óptimo físicamente y la proyección de estar en un equipo del Distrito Federal era lo que le faltaba. Ya los tienes y los ha sabido aprovechar.
"Gracias a Dios, en Pumas es donde he ido subiendo de nivel. Y espero que siga así. Día tras día trato de mejorar y que mi carrera vaya en ascenso. Me niego a estancarme".
Aunque Francisco Fonseca sabe que en este 2003 el técnico nacional, Ricado La Volpe, lo ha ocupado para probar jugadores, no pierde la esperanza de que tendrá su oportunidad.
"La oportunidad se gana en cualquier momento", afirma.
Agrega que La Volpe está al tanto de la actuación de todos los jugadores.
"El momento llega cuando estás haciendo las cosas bien, cuando estás sobresaliendo".
Afirma que estar en el Tricolor es una de sus metas. "Quien decide es La Volpe y yo estaré listo para cuando me requiera".
-¿Te sientes preparado para ingresar a la Selección?
"Eso sólo lo decide el técnico nacional. Claro que tengo mucha confianza en mí mismo, pero la decisión la tiene el señor La Volpe".














